viernes, 20 de octubre de 2017

Johann Sebastian Bach (1685-1750)





Nacido en una familia de músicos, tuvo desde su infancia una importante base para convertirse en uno de los más grandes compositores de todos los tiempos. Su padre falleció cuando Johann Sebastian tenía nueve años y fue a vivir con su hermano mayor, Johann Christoph, gran organista y compositor, que actuó como profesor y verdadera referencia en el conocimiento del instrumento que marcó su vida y gran parte de su obra.
La mayor parte de la vida de Bach estuvo dedicada a la música. Fue maestro de capilla en varias iglesias, músico para muchos príncipes alemanes, director de varias escuelas de música y siempre compositor. A Bach le gustaba hacer florituras e innovar con el órgano. Su atrevimiento como organista le valió algunas serias reprimendas por parte de las autoridades religiosas.
En 1707 se casó con María Bárbara Bach, prima segunda suya, con la que tuvo 7 hijos. En 1720, un año después de morir su primera mujer, se casó con Ana Magdalena Wilcken, que era cantante y con la que tuvo 13 hijos. Los veinte hijos de J.S. Bach siempre han sido siempre una parte importante de su leyenda. Muchos de ellos también han sido grandes compositores. Posiblemente el segundo hijo, Carl Philipp Emanuel Bach, sea uno de los más conocidos.
Junto a las Pasiones según San Juan W 245 (la mejor) y según San Mateo W 244, Bach escribió una Pasión según San Marcos, BWV 247 en 1731, pero se desconoce cuáles son las restantes obras desaparecidas. El libreto de Picander para la Pasión según San Marcos de Bach se creyó que había sido destruido en el bombardeo de Dresde en la segunda guerra mundial, pero la copia recuperada parece mostrar que la obra era una parodia de música de la célebre Trauer-Ode, BWV 198, y que ciertos coros fueron empleados también en el Oratorio de Navidad.
La copia hecha por Bach de la pieza anónima Pasión según San Lucas, BWV 246 fue publicada en las obras completas de la Bach Gesellschaft si bien es considerada apócrifa...
Como tantos otros grandes compositores, Bach no fue reconocido como un gran talento musical de su tiempo, y fue olvidado, hasta que Mendelssohn interpretó su Pasión según San Mateo en 1829 (Berlín). A partir de ese momento J.S. Bach se convirtió en el Bach que todos conocemos.
“Esta semana he ido a escuchar tres veces la Pasión según San Mateo del divino Bach, y en cada una de ellas con el mismo sentimiento de máxima admiración. Una persona que ,como yo, ha olvidado completamente el cristianismo no puede evitar oírla como si se tratase de uno de los evangelios”.   (Friedrich Nietzsche)

Mark de Zabaleta
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sábado, 14 de octubre de 2017

Las repúblicas catalanas





La primera república catalana de Pau Claris, declarada entre el 17 y el 23 de enero de 1641, acabó con la sumisión y entrega de la república al rey de Francia.
Pau Claris i Casademunt (Barcelona, 1586 - 1641), canónigo de la Seo de Urgel y presidente de la Diputación del General de Cataluña, tuvo un como objetivo poner Cataluña bajo la soberanía del rey Luis XIII de Francia. El 26 de enero de 1641, un ejército franco-catalán derrotó al ejército español en la batalla de Montjuic. Pau Clarís murió repentinamente un mes después de la victoria, supuestamente envenenado por agentes del rey de España.
El 13 de abril de 1931 proclamaba la segunda República en Cataluña Francesc Macià, horas antes de que se proclamara la República en España. La hostilidad política y social que generó en España, comparando el autogobierno catalán con la independencia de Cuba, se resolvió alcanzando un acuerdo por el que Macià renunciaba a la República Catalana a cambio del compromiso del Gobierno provisional de que se aprobase en las futuras Cortes Constituyentes un estatuto de autonomía para Cataluña, y que el Gobierno de Cataluña utilizaría en adelante la denominación de Generalitat.
La tercera república catalana fue proclamada por Lluís Companys el 6 de octubre de 1934: “En esta hora solemne, en nombre del pueblo y del parlamento, el gobierno que presido asume todas las facultades del poder en Cataluña, proclama el Estado Catalán de la República Federal Española, y al establecer y fortificar la relación con los dirigentes de la protesta general contra el fascismo, les invita a establecer en Cataluña el gobierno provisional de la República, que hallará en nuestro pueblo catalán el más generoso impulso de fraternidad en el común anhelo de edificar una República Federal libre y magnífica”.
Y la respuesta de la guarnición del ejército establecida en Barcelona, bajo el mando del Capitán general de Cataluña Domingo Batet, un nacionalista catalán moderado y fiel al régimen republicano establecido en España, no dejó lugar a dudas, y consiguió dominar la situación con 46 fallecidos. El presidente y el gobierno de la Generalidad fueron juzgados por el Tribunal de Garantías Constitucionales y fueron condenados por rebelión militar a treinta años de prisión.
La declaración de Carles Puigdemont en el Parlament de Cataluña, donde declaró la independencia para acabar pidiendo suspender sus efectos poco después, parece no gustar a ERC y la CUP. No quieren una república en diferido …
Es obvio que la Historia del 34 podría repetirse …

Mark de Zabaleta

viernes, 6 de octubre de 2017

La Crisis de los Tulipanes ...




Muchos hablan del crack bursátil de 1929, con su punto álgido el martes 29 de octubre de ese año (29X29), que se convirtió en la gran crisis económico/financiera mundial, como toda una referencia de lo que se pudo hacer mal. Pero no fue esa la primera crisis bursátil, y menos la primera burbuja financiera que la especulación ha sabido crear
En el siglo XVI la euforia especulativa se vivió con el tulipán. Muchos holandeses volvieron locos con esta hermosa flor, que les ha hecho pasar a la historia, y por la que llegaron a pagar precios desorbitados. Los tulipanes llegaron a Europa a finales del siglo XVI, y ciertamente no eran muy populares al principio, ya que no era una flor especialmente singular. 
Sin embargo, tras verse modificadas por un extraño virus, empezaron a surgir gran variedad de formas y colores, mucho más atractivos, lo que provocó un sorprendente interés por ellos. Una próspera y boyante situación económica en Holanda, derivada de su gran actividad comercial, hizo que los bulbos de tulipán se convirtiesen en verdaderas carteras de inversión; y, paulatinamente, a principios del siglo XVII, los bulbos de tulipán se convirtieron en el gran negocio del momento.
Desgraciadamente, la producción de tulipanes no pudo crecer lo suficiente para atender aquella impresionante demanda. Había que que esperar seis años para obtener un tulipán desde el momento en que se plantaba la semilla. Y en este escenario, los precios crecían imparablemente en la década de 1630, con nuevos especuladores que entraban en este mercado, incluso mucha gente llegaba a hipotecar sus casas para poder invertir en este “gran” negocio. (Algo muy parecido a lo vivido en nuestros días ...)
Llegó a existir incluso un “mercado de futuros” de bulbos, en el cual se vendían tulipanes que se habían acabado de plantar (e incluso ni eso …). Y las compras y ventas en este mercado se llevaban a cabo en tascas, al margen de la economía oficial del Mercado de Valores de Amsterdam.
Hasta que el 5 de febrero de 1637 un lote de 99 tulipanes de gran rareza se vendió por 90.000 florines: fue la última gran venta de tulipanes. Al día siguiente se puso a la venta un lote de medio kilo por 1.250 florines sin encontrarse comprador. Y la burbuja estalló. Los precios comenzaron a caer en picado y no había manera de recuperar la inversión: todo el mundo vendía y nadie compraba. Los tulipanes ya no valían nada, y la gente se había endeudado para comprarlos… (¿recuerdan lo que pagaron por su piso hace 12 años?).
“Quien compra lo superfluo no tardará en verse obligado a vender lo necesario”. (Benjamin Franklin)

Mark de Zabaleta